Polvorones Caseros

¡Oh, dulces amantes de los manjares! ¡Prepárense para un viaje al cielo de los sabores y las texturas! Desde mi rincón sagrado de delicias culinarias, deseo compartir con todos ustedes una receta que encarna la esencia misma de la dulzura y la tradición: los inigualables Polvorones.

Estos pequeños bocados de éxtasis se deshacen en la boca y nos transportan a una dimensión de placer irresistible. Permítanme guiarlos a través de la magia de los ingredientes y las técnicas precisas para crear estos tesoros culinarios que han enamorado paladares por generaciones.

Receta paso a paso de Polvorones

Permítanme ser su guía a través de la mágica combinación de ingredientes y las técnicas precisas para crear estos tesoros culinarios que han enamorado paladares por generaciones.

Ingredientes

Preparación

  1. En un tazón grande, batir la mantequilla y el azúcar glas hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
  2. Agregar la harina y las almendras molidas a la mezcla, y continuar batiendo hasta obtener una masa uniforme.
  3. Añadir la esencia de vainilla y mezclar bien.
  4. Refrigerar la masa durante al menos una hora, para que sea más fácil manipularla.
  5. Precalentar el horno a 180°C (350°F)
  6. Tomar porciones de masa y formar bolitas del tamaño deseado.
  7. Colocar las bolitas en una bandeja para hornear, dejando un poco de espacio entre cada una.
  8. Aplastar ligeramente cada bolita con el dorso de un tenedor.
  9. Hornear durante aproximadamente 12-15 minutos, o hasta que los polvorones estén dorados en los bordes.
  10. Retirar del horno y dejar enfriar completamente en la bandeja.
  11. Espolvorear con azúcar glas antes de servir.

Estos deliciosos polvorones son perfectos para compartir en familia durante la época navideña. Su textura mantecosa y su sabor a almendra los convierte en la golosina ideal para disfrutar con una taza de café caliente o un vaso de coquito, una bebida típica puertorriqueña.

No dejes de incluir esta tradicional receta en tu lista de preparativos navideños. ¡Seguro que sorprenderás a todos con este dulce bocado! Y recuerda, ¡no hay Navidad boricua que se precie sin nuestros queridos polvorones!